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La contaminación en Alcantarilla

Pedro Belmonte

El problema de la contaminación atmosférica en Alcantarilla, Javalí Nuevo y Sangonera la Seca ha sido una constante durante estos últimos años. También han sido continuas las quejas vecinales por los episodios de contaminación que la administración regional y local ha intentado minimizar con el eufemismo de malos olores. En 2013 la movilización vecinal dio lugar la creación de la Plataforma Aire Limpio, que agrupaba a los afectados del entorno.

En enero de 2014, se producía uno de los episodios de contaminación atmosférica más importantes, que afectó a muchas personas de náuseas, vómitos, picores, irritaciones oculares y de garganta. Se produjo la evacuación de 1.200 alumnos del IES SANJE de Alcantarilla y la contaminación afectó también a escolares, que presentaban problemas respiratorios y vómitos. La Plataforma Aire Limpio y Ecologistas en Acción denunciaron este episodio y plantearon la necesidad urgente de medidas preventivas y precautorias que evitasen estos episodios. La administración señaló como causa los trabajos de limpieza que se están llevando a cabo en una empresa cercana, Derivados Químicos, que habían sido autorizados por la Dirección General de Medio Ambiente. La Plataforma Aire Limpio encargó un estudio a la Universitat Politècnica de Catalunya en el que se señala como origen de la contaminación atmosférica el polígono químico de Alcantarilla.

El 18 de febrero del mismo año, se producía otro grave episodio de contaminación atmosférica que llegó a afectar al municipio de Murcia también. La Plataforma y Ecologistas presentaron sendas denuncias, demandando una solución urgente a la administración para resolver este problema de calidad del aire. Entre junio de 2013 y abril de 2014 se produjeron 1.340 denuncias de vecinos ante la Consejería de Sanidad.

En un intento de calmar la movilización social sobre el tema, el Ayuntamiento aprobó una ordenanza de calidad odorífera del aire. Con esto se pretendía crear una falsa expectativa de resolución del problema. Se establecían también unas sanciones irrisorias que no disuadían, en absoluto, a las potenciales actividades industriales contaminantes.

El reciente informe de Sanidad Ambiental es muy significativo. Deja claro, en la identificación de riesgos, el papel que tienen Derivados Químicos y Nutrafur, señalando a contaminantes tóxicos y peligrosos como el diclorometano o la dimetilformamida y planteando que no se garantiza la supresión de emisiones de dioxinas y furanos.

El consistorio de Alcantarilla, en un expediente que ha tardado once meses en su tramitación, y que la presión vecinal no ha dejado que decayera, ha sancionado a Derivados Químicos con 50.000 euros de multa por la falta de comunicación al ayuntamiento de las operaciones de limpieza de una balsa en enero del año pasado.

Los reiterados episodios de contaminación han suscitado que el Juzgado nº 6 de Murcia haya practicado diligencias previas, que ha ampliado a episodios de otros años, en las que ecologistas y vecinos se han personado como acusación particular.

Es necesario un giro radical en la política de calidad del aire de la administración regional. Hace falta un mayor control y monitoreo de todos los contaminantes producidos por las emisiones industriales e inspecciones periódicas directas sobre el polo químico. Hay que desarrollar medidas preventivas sobre las emisiones, junto a la aplicación de las mejores técnicas disponibles y, en su caso, el traslado de instalaciones que se encuentren cerca de los núcleos de población afectados.

* Pedro Belmonte es profesor de Secundaria y cofundador de Ecologistas en Acción.

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