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Tovar, echado a un lado

Juan A. Gallego Capel

Rafael González Tovar desvelaba hace unos días que no se presentará a la reelección en el próximo Congreso de los socialistas múrcianos –sería un suicidio político–, que con toda probabilidad se celebrará después del verano. Afirmó que se trata de una decisión "meditada" que justifica en que "es el momento de dar el relevo”.

Allá por el año 2010 Pedro Saura dijo lo mismo, que estaba de salida, pero a la hora de la verdad, ¡fíjate tú!, lo hizo tan despacio que resultó ser mentira. Algo trama, estoy convencido, porque siendo competencia del secretario general entrante, él deja por sentado que desea mantenerse al frente de la portavocía del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional. Además, defendiendo sin ningún pudor la necesidad de una candidatura única.

"Es razonable que a quienes no apoyaron el proyecto que lidera Pedro Sánchez les cueste ahora hacer la digestión, pero estoy convencido de que lo más saludable para todos es que ésta dure lo menos posible"

Por otro lado, en las primarias celebradas el domingo pasado, contra todo pronóstico, se impuso la voluntad mayoritaria de los afiliados de elegir a Pedro Sánchez como representante de un proyecto renovador, valiente y decididamente de izquierdas, y los que se proclamaban hace nada de centroizquierda hoy son ya “pedristas” incondicionales. En política, como en todo, hay malas personas; en consecuencia, no podemos tolerar más a este tipo de gente, por eso digo que es importante cuidar y respetar a la buena persona, y Pedro Sánchez lo es.

Falta ganar el 39 Congreso Federal, lo cual significa que el nuevo secretario general pueda conformar su propia Comisión Ejecutiva Federal, y que los miembros del Comité Federal que se deciden ahora ostenten esa condición con libertad y ajenos a otras responsabilidades orgánicas o institucionales que les puedan condicionar a la hora de ejercer su función.

Los socialistas hemos vivido un proceso democrático impecable. Es razonable que a quienes no apoyaron el proyecto que lidera Pedro Sánchez les cueste ahora hacer la digestión, pero estoy convencido de que lo más saludable para todos es que ésta dure lo menos posible. Para alguno, “las diferencias entre quienes apostaban por una candidatura u otra, se acabaron cuando se supo el resultado de las primarias”, pero no creo que vaya a ser así. Las represalias para mí no son aceptables, lo que sí rogaría es que se sea consecuente.

Tras el Congreso Extraordinario de este pasado fin de semana, se percibe y comparto cierto disgusto por el orden y la confección mimetizada de la lista de delegados que enviamos a Madrid, y es que el número de pedristas –de convicción– se ha visto superado por la suma entre susanistas y patxistas. La expectativa era una lista encabezada por personas fácilmente identificables con la candidatura de Pedro Sánchez. Habrá que estar atentos porque lo que no sabemos todavía es a quién y de qué manera se va a proponer para la Comisión Ejecutiva Federal y qué personas serán designadas para el Comité Federal.

Haciendo mías las palabras de José Antonio Pérez Tapias en su último artículo. La militancia socialista, consciente de la dignidad de sí misma, quiere política de verdad, esto es, comprometida con la verdad, haciendo frente a la posverdad que cínicamente se difunde como mentira que además acaba siendo consentida. Y la verdad convoca a la coherencia de la acción, para que el acontecimiento vivido no se quede a medias, para que no haya regresiones sobre lo democráticamente conseguido.

 

Comentarios

Enviado por Juan Carlos Ortega el

Pedro Sánchez o cómo aprovechar, manipular el terreno abonado de una militancia hastiada de tanto aparato y mesas camillas. Una vez 'vengada' la afrenta... ¿y ahora qué?.
El PSOE nunca debe abandonar el centro-izquierda, tenemos que ampliar nuestra base social. Al igual que en el 38 Congreso no equivocamos eligiendo al padre moral de Podemos, Alfredo, en éste hemos vuelto a entrar eligiendo, por despecho y frustración, a un Pedro Sánchez con dos estrepitosos fracasos en su haber. Abrazo.

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