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Falacias sobre la igualdad de oportunidades

José L. López Lillo

¿Usted le pagaría a otro la sanidad en una clínica donde a usted no le dejan entrar?

En estos días, a propósito de la intención del Gobierno del PP de subvencionar las enseñanzas no obligatorias, tanto el presidente regional como distintos cargos de su administración, así como algún paniaguado, no cesan de realizar declaraciones, más o menos grandilocuentes, en las que se les llena la boca, o la pluma, con palabras como "igualdad de oportunidades", "libertad de elección" o "derecho constitucional".

"Si esa libertad de elección fuera tal como dicen, ¿cuántas familias de La Paz no elegirían a los colegios del Opus que tienen en su barrio en vez del público? ¿Cuánto alumnado vecino de Vistalegre hay en los Maristas?”

En primer lugar en Educación la "igualdad de oportunidades" no consiste en darles a todos" lo mismo", sino en procurar que todos estén en la misma posición en la línea de salida. Por eso la esencia de la "igualdad de oportunidades" debería estar en atender primero a aquellos que por diversas circunstancias parten de una situación desfavorecida y éstos, no hay ninguna duda de ello, se encuentran en su inmensa mayoría escolarizados en la enseñanza pública. Esta es la razón de que sea un auténtico atentado contra los centros públicos el que mientras algunos de estos se encuentran en ruinas (la gran mayoría no puede encender la calefacción o hacer fotocopias, por no hablar de las penurias que sufren los ciclos de FP para renovar, o siquiera mantener su material), los responsables de ellos dediquen sus esfuerzos a pagar la enseñanza no obligatoria –bachillerato y formación profesional– de los negocios privados.

Y aquí es donde entra la manida "libertad de elección" en la justificación de la nueva inyección económica a las patronales de la enseñanza privada. Si esa libertad de elección fuera tal y como dicen, ¿cuántas familias de La Paz no elegirían a los colegios del Opus que tienen en su barrio en vez del público? O también, ¿cuánto alumnado vecino de Vistalegre tienen los Maristas?, por poner dos ejemplos. Porque esa entelequia de la "libre elección de centro" no es más que la facilidad para que los centros elijan a sus clientes y a partir de este año más con la nueva orden de escolarización que suprime los puntos por cercanía al centro, pero sobre todo con las cuotas "voluntarias" que la Consejería nunca se ha preocupado de controlar y que aquellos centros concertados que cumplen la Ley, que los hay, se encargan de demostrar que no son necesarias puesto que, aparte de sueldos y gastos sociales que se abonan directamente por la Administración, cada aula concertada recibe entre 6.363,91 euros infantil y 9.131,35 euros una de ESO para gastos.

“En el PP se les llena la boca hablando del Pacto de Educación mientras hurtan el debate tanto en el Consejo Escolar como en la Asamblea Regional”

El colmo del cinismo llega cuando una directora general de Educación se atreve a invocar la Constitución para justificar el trasvase de fondos de la educación pública a la privada con la concertación del Bachillerato y la FP. A pesar de la indefinición del artículo 27 de nuestra Carta Magna éste hace las siguientes referencias en el punto 4: "La enseñanza básica es obligatoria y gratuita." La enseñanza básica, o sea primaria y secundaria, no Bachillerato y FP. Y en el punto 9: "Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca" ."Ayudarán" no quiere decir que se les pague todo como ahora ocurre, y menos cuando ese dinero público se utiliza para discriminar a ciertos sectores de la población, lo cual debería estar fuera de la Ley.

Para terminar, una última reflexión sobre la impostura del PP, cuando por un lado se les llena la boca hablando de Pacto de Educación, mientras que hurtan el debate tanto en el Consejo Escolar como en la Asamblea Regional, utilizando el "procedimiento de urgencia" o el "ordeno y mando" del Decreto legislativo. Fariseos.

 

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