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UCAM Murcia baila a RETAbet Bilbao Basket al compás de Campazzo (97-71)

Balsámica victoria para el UCAM Murcia del Campazzo más dominador, que anotó, dirigió, asistió, dio espectáculo y se divirtió cuando quiso y como quiso. Los murcianos no tuvieron más que seguir su estela y, los bilbaínos, sufrir desde la impotencia.
Facundo Campazzo, imposible de detener. (Foto: imQuality/Javier Bernal)

No es Murcia la plaza favorita de Bilbao Basket. Hasta este sábado, eran tres las derrotas seguidas que encadenaba el cuadro vasco en el Palacio de los Deportes, a cada cual más dolorosa: derrota in extremis por triple ganador de Scott Wood y dos palizas por 26 y 28 puntos. Ahora, hay que sumar una cuarta, de nuevo por un margen de 26 tantos de diferencia. Sin embargo, seguramente la cita de la presente temporada fuese a la que con menos optimismos se presentaba el equipo murciano. Sumido en una seria crisis de juego y resultados, con Óscar Quintana en entredicho y José Luis Mendoza –presidente de la entidad- peleado con un sector de la afición, el vendaval climatológico que arreciaba el sureste español parecía un preludio de lo que iba a ocurrir.

Nada más lejos de la realidad.

Y así fue desde el principio. Que viene a ser lo mismo que cuando Facundo Campazzo quiso. Tras un primer intercambio de golpes desde el triple, la pereza reinante era rota por la velocidad del astro argentino, que enchufaba a la grada y a sus compañeros. Su capacidad de desborde dejaba abiertos a los tiradores o encontraba fácil en la pintura a su compatriota Marcos Delía, que recuperaba la contundencia perdida. Por parte contraria, el pobre ataque visitante no encontraba tiros cómodos y sin darse cuenta ya se veía a dobles dígitos de distancia (24-11, minuto 8). En el reivindicativo UCAM Murcia, mención especial para Martynas Pocius, con sus mejores minutos del curso (31-20, final del primer cuarto).

Sin un ‘tres’ que hacer competencia a Álex Mumbrú, un par de canastas seguidas del alero nacional acercarían a los de Bilbao a tan solo cinco puntos, y la película en la que se dilapidan ventajas rápidas en espacios cortos de tiempo estaba ya muy vista en el Palacio. Pero no iba a ser esta vez. Con defensas de dos contra uno y cambios entre Pocius y Radovic, el catalán era más difícil de encontrar. El plan de Carles Duran parecía no contemplar más opciones, y su equipo se hundía hasta los 18 de desventaja tras triple de un Pedro Llompart que daba aire a Campazzo (47-29, minuto 17). El tesón de Scott Bamforth, ex de Murcia y único forastero que parecía presente de cuerpo y alma en la pista, acercaba a los suyos a diez antes del descanso, pero jamás su equipo volvería a estar tan cerca. Canasta de Baron, 49-37 y a vestuarios.

UCAM Murcia necesitaba de un gran partido que le reconciliase con la afición y consigo mismo, y este parecía ser el día. Era el día. Enfrente, un Bilbao que, fruto del cansancio y la apatía –jugaron el miércoles en Jimki, donde quedaron eliminados de la EuroCup tras perder otro partido en el primer cuarto- no ofrecía resistencia seria en ningún momento. Olida la sangre, no se podía hacer más que atacar. Y en esas que seguía Campazzo. El base argentino estaba realizando su mejor partido de la temporada, él mimo lo sabía, y por eso se gustaba con su circense repertorio: pases entre las piernas propias y del rival, a cuchara, aros pasados con rosca, dribblings rompecaderas… el paso al frente del líder que debía ser ya estaba dado. Ahora quedaba disfrutarlo. Se preocupó por hacer partícipes a compañeros que lo necesitaban –Pocius- o que aún no se habían estrenado –Benite-. Y sonrió, que falta le hacía. En Bilbao, el despertador seguía sin sonar. Un impertérrito Carles Duran asistía al chaparrón sin proponer alternativa alguna, y era hasta desolador ver cómo los vascos se pasaban el balón alrededor de la línea de 6’75 sin idea clara alguna hasta que alguien decidía jugársela. Ivan Buva lo intentaba cerca del aro ante los despistes de Delía, pero no servía de nada. El marcador era de 80-64 al final del tercer cuarto con un bocinazo espectacular de Campazzo.

UCAM Murcia había resucitado y parecía haberlo hecho absorbiendo el alma de Bilbao Basket. El lenguaje corporal delataba a los conocidos como ‘Hombres de Negro’, y ni los más vehementes como Álex Mumbrú o Axel Hervelle gastaban fuerzas ni para hablar con los árbitros, siendo como son de los más lenguaraces de la liga. Una prueba de la apatía visitante era que, pese a que un relajado Murcia sólo había anotado una canasta en los primeros cinco minutos de cuarto, le ganaba el parcial. Con el partido resuelto y Bilbao en la ducha desde hacía rato, Óscar Quintana quiso probar juntos a sus dos bases, Campazzo y Llompart. El espléndido resultado tal vez propicie más de esta dupla en el futuro. Paliza final por 97 a 71, fiesta en el Palacio y depresión en un Bilbao Basket al que urge encontrar el carácter perdido (dos victorias en los últimos ocho partidos de ACB y único equipo español eliminado en primera fase de EuroCup).

UCAM Murcia (97): Campazzo (24), Baron (13), Rojas (2), Antelo (8) y Delía (8) –quinteto inicial- Benite (11), Llompart (5), Radovic (9), Faverani (2), Olaizola (0) y Pocius (15).

RETAbet Bilbao Basket (71): Borg (8), Bamforth (18), Mumbrú (7), Hervelle (2) y Buva (18) –quinteto inicial- Tabu (8), Mendía (0), Lapornik (3), Salgado (2), Todorovic (0), Nikolic (0) y Eric (5).

Parciales: 31-20, 18-17 (49-37), 31-27 (80-64) y 17-7 (97-71).

Los datos del partido

- Facundo Campazzo batió su récord de valoración en Liga Endesa ACB (36), anotó 24 puntos por segunda jornada consecutiva (su mejor marca de la temporada) y superó el 50% en tiros de campo por primera vez desde la primera jornada (7/13, 53’8%).

- UCAM Murcia aún no había metido treinta puntos en un cuarto esta temporada. En este partido los metió en dos (31 en el primero y otros 31 en el tercero).

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