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Pedro Antonio Sánchez: PAS, Doraemon, Paquirrín o el lechoncico…cósmico

El presidente de Murcia es conocido en toda la Región por el acrónimo de su nombre, pero bastantes internautas recurren a su parecido con el personaje de dibujos animados o con el hijo de la Pantoja y algunos detractores son incluso más atrevidos
Pedro Antonio Sánchez (Foto: Marcial Guillén/Efe)

Lo quiera o no, el presidente de la Región Murcia, Pedro Antonio Sánchez, está en el candelero (o candelabro, que diría Sofía Mazagatos), sobre todo desde su imputación por cuatro presuntos delitos en el ‘caso Auditorio’ y tras su implicación en la trama ‘Púnica’ de corrupción, caso por el que también podría ser investigado judicialmente. En los últimos días han corrido ríos de tinta sobre Sánchez, especialmente en redes sociales como Facebook y Twitter. Los defensores y los detractores del presidente murciano sólo se ponen de acuerdo en una cosa: en cómo llamar a Pedro Antonio Sánchez de forma abreviada. Y para ello desde hace tiempo recurren al acrónimo de su nombre: PAS.

PAS por aquí. PAS por allá. Los medios de comunicación de la Región de Murcia no paran de utilizar esta abreviatura en sus titulares para referirse a Pedro Antonio Sánchez, y lo mismo hacen todos los partidos políticos, incluido el PP, en sus declaraciones públicas, en sus notas de prensa y en otros ámbitos. También los ciudadanos en sus conversaciones.

En Murcia, cuando se habla de PAS todo el mundo sabe que no se está aludiendo al Personal de Administración y Servicios (PAS) de las universidades ni a las personas altamente sensibles (PAS), acrónimo acuñado por la psicología. De hecho, en nuestro país existe la APASE (Asociación de Personas Altamente Sensibles de España).

La psicóloga Valeria Sabater afirma en la web lamenteesmaravillosa.com que los sentidos de estas PAS “son tan vulnerables como privilegiados, pueden sentir lo que otros no perciben, o hacerlo en una intensidad tan elevada que el mundo se muestra ante ellos con un abanico de realidades que a otros se nos escapan”. Y hace referencia a estudios llevados a cabo en la Universidad de Stony Brook, que han revelado que “los procesos cerebrales de estas personas muestran una sobreexitación en las áreas neuronales relacionadas con las emociones y con la interacción: son capaces de descifrar e intuir los sentimientos de quienes tienen en frente, pero a su vez, deben enfrentarse a un problema muy básico…El resto del mundo carece de su misma empatía, por tanto existe un claro desequilibrio respecto a su sensibilidad y la de quienes le rodean. Se ven a sí mismos como diferentes”.

Es lo que al parecer le ocurre al PAS murciano. La gran mayoría de la sociedad política y civil exige su dimisión por su imputación en un caso de corrupción, para cumplir así lo que prometió de palabra y por escrito, pero Pedro Antonio Sánchez, aunque intuye lo que quieren los demás de forma mayoritaria, se siente un privilegiado y no acaba de empatizar con los que le rodean, excepto con los de su propio partido, y no todos.

Y para mayor desesperación de PAS su acrónimo es diana de chistes, juegos de palabras y cuchufletas, como “Aquí PAS y después gloria”, “No PASarán”, “La PAS no puede mantenerse con la fuerza” (parafraseando a Albert Einstein) o “PAS no se escribe con letras de sangre, sino con la inteligencia y el corazón” (en alusión a la cita de Juan Pablo II). Algunos incluso se han inventado una especie de segunda parte de la obra magistral de León Tolstoi: “Garre y PAS”, para hacer referencia a las disputas entre Pedro Antonio Sánchez y el expresidente murciano Alberto Garre (del PP), quien también es partidario de la dimisión de PAS.

El jefe del Ejecutivo murciano tiene asumido lo de PAS, e incluso le gusta. Lo que no le hace tanta gracia es que en las redes sociales o en corrillos, incluidos algunos de militantes y dirigentes del PP, le llamen Doraemon, el gato cósmico de dibujos animados que hace las delicias de pequeños y mayores. Pero el parecido entre PAS y Doraemon salta a la vista. Y puestos a buscar rasgos de personajes famosos, algunos le ven similitudes con el hijo de Isabel Pantoja y le llaman Paquirrín.

Últimamente también se puede ver en Facebook y Twitter a internautas que apodan a Pedro Antonio Sánchez como el “lechoncico”, apelativo que evidentemente es difícil encontrar en webs y redes sociales manejadas por los ‘populares’, por lo que hay que irse a otros foros poco afines a PAS para encontrar esta peculiar nominación. Incluso algunos atrevidos mezclan realidad y ficción, y se refieren al presidente de Murcia como el “lechoncico cósmico”. En fin, dimita o no, el entretenimiento está asegurado.

 

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