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Yecla prohíbe vender alimentos a las personas con una deformidad y un aspecto “repulsivo”

La ordenanza, en vigor dese 1981, también impide ser dependiente a ciudadanos con enfermedades contagiosas. IU pide la modificación de la normativa por “atentar contra la dignidad de las personas”
Un supermercado de Yecla

En el municipio murciano de Yecla si una persona tiene una deformación física o un aspecto “repulsivo” que provoca repugnancia está vetado para ejercer trabajos de cara al público en establecimientos que vendan productos alimenticios. Así lo establece el artículo 56 de la Ordenanza General de Policía y Buen Gobierno de la localidad, redactada en el año 1981 y que todavía sigue vigente, pese a que los tiempos han cambiado mucho. Izquierda Unida-Los Verdes considera que el hecho de que el texto no se haya derogado o modificado “es una falta de respeto y va contra la igualdad de oportunidades y la dignidad de las personas”.

Para trabajar en una tienda atendiendo o despachando al público, la normativa yeclana demanda conocimientos generales, don de gentes, higiene y buena imagen, entre otros aspectos. En el texto de la ordenanza se habla de “deformidades repulsivas” para descartar a posibles empleados en la venta de alimentos. Incluso expone que tampoco pueden ejercer esas profesiones aquellas personas que “padezcan enfermedades contagiosas”, según publica La Verdad.

La normativa no aclara qué se entiende por deformaciones repulsivas que puedan molestar a un cliente, pero queda claro que una persona con este problema físico no puede trabajar en supermercados, plazas de abastos, panaderías, etc.

La propia responsable de Sanidad, Nuria Chinchilla, reconoció a La Verdad  que no sabía “ni de la existencia” de esa ordenanza municipal ya que su trabajo se basa en normativas de mayor grado tanto municipales, regionales como nacionales.

IU-Verdes: “Va contra la dignidad de las personas”

Desde Izquierda Unida- Los Verdes consideran que el hecho de que el texto no se haya derogado o modificado “es una falta de respeto y va contra la igualdad de oportunidades y la dignidad de las personas”. La formación entiende que por motivos higiénicos no pudieran realizar esta labor personas con ciertas enfermedades contagiosas, como la gripe, “pero el texto es muy ambiguo, pues no puede negarse el derecho a trabajar a ninguna persona que tenga enfermedades como la hepatitis o el sida”. Por este motivo reclaman una redacción más acorde con “la inclusividad, la igualdad y la dignidad de todos los ciudadanos y mucho más acorde a nuestros tiempos”.

Miembros del Gobierno municipal del PP se mostraban sorprendidos ante la existencia de este tipo de epígrafes en el reglamento local y confirmaban la necesidad de “adaptarlo”, según dicho diario. Para lograrlo se necesita que el equipo de Gobierno tome la iniciativa o que sea el Pleno el que le pida una actualización, que seguramente llevará una revisión más profunda de toda la ordenanza. 

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